La lucha libre es un espectáculo fascinante, las llaves y los golpes son los atractivos de este deporte. La vestimenta y equipo de los luchadores en México son de sus elementos más distintivos por su colorido y creatividad. Sin embargo, la máscara es la que caracteriza el personaje del luchador. Estas mascaras están diseñadas con material de excelente calidad, el acabado es fino y similar a una máscara original.
La lucha libre en México es un espectáculo fascinante y de larga tradición. Los luchadores son gladiadores modernos ante los que uno es incapaz de mantenerse indiferente. Su vestimenta y personalidad responde a las dos grandes tendencias que se enfrentan: el bien contra el mal.
La lucha libre comenzó llamándose Cachacascán, que viene de la expresión inglesa “catch as can” (agarrarse de donde se pueda). En México la puesta en escena de la lucha libre se prolonga más allá del cuadrilátero ya que este deporte espectáculo alcanzó su máximo índice de popularidad junto con la televisión[1].
En la lucha libre se escenifica la violencia. Hay golpes ensayados y golpes reales que no parecen tener consecuencias. Hay “rudos” y “técnicos”. Y luego está el público, que con su indispensable participación, con sus gritos y sus abucheos, sus estímulos a la acción (¡¡mátalo, mátalo!!...), hacen de la lucha libre el primer arte interactivo de la historia desde los tiempos de Nerón y el circo romano.
Las llaves y los golpes son otro de los atractivos de este deporte: clásicos como “la quebradora” (golpe de rodilla a la espalda), “la Doble Nelson” (trabar los antebrazos del oponente por la espalda presionando a la vez sobre la nuca), “la Patada Voladora” (golpear con ambos pies en el tórax del rival), “el Golpe de antebrazo”, “el Piquete de Ojos” (¡totalmente ilegal! pero muy utilizado...), “la Lanza”, “la Silla” o “el Cortito”, se combinan con otras llaves y muchas de ellas han sido creadas por los mismos gladiadores.
Sin duda alguna uno de los elementos importantes de este fenómeno es el atuendo. La vestimenta y equipo de los luchadores en México es uno de sus elementos más distintivos, por su colorido y creatividad. Básicamente un luchador utiliza como atuendo botas especiales, calzón o mallas y alguna capa para distinguirse al ingresar al cuadrilátero. Sin embargo también hay quienes usan máscaras para ocultar su identidad y generar expectativa. La máscara, caracteriza el personaje del luchador, por lo que retirarle la máscara a un contendiente representa descalificación además de deshonor y burla pública. Las máscaras se consideran sagradas en la lucha, desde la mitad del siglo XX la apariencia de los luchadores era simple, llevando algunos el pelo muy corto o muy largo, pero nada demasiado espectacular. En la actualidad existen máscaras demasiado llamativas o elaboradas, o incluso hay quienes se pintan el rostro.
El espectáculo de la Lucha Libre
Cuando se lleva a cabo un evento de lucha libre se pone en movimiento todo un aparato publicitario destinado a agotar las localidades del lugar donde se lleve a cabo. La lucha libre en México tiene muchos seguidores. No es de extrañar que sea utilizada frecuentemente para la obtención de fondos para instituciones de salud o de asistencia social, incluso con fines políticos.
En la década de 1950 aparecieron en México las que se consideran las leyendas de la lucha libre profesional: El Santo, Blue Demon, El Cavernario Galindo, Rayo de Jalisco, Huracán Ramírez y muchos otros. Algunos luchadores aprovecharon la enorme popularidad que les brindaba la lucha libre para dar el salto a la industria cinematográfica nacional, tales como Wolf Rubinsky. Durante esta época (también conocida como la época de oro de la lucha libre) los combates eran básicamente a raz de lona, sin tanta espectacularidad, pero con mucha técnica en ella. Eran comunes las llaves de lucha grecorromana, las patadas voladoras y algunas llaves de invención propia, por ejemplo "La Cavernaria", llave que creara "El cavernario Galindo" o "La de a caballo", llave distintiva de "El Santo".
Si bien en estos años la sola aparición de cualquiera de estos luchadores provocaba un lleno total de la arena, durante la década de 1980 comenzó un declive en la popularidad del deporte, aún cuando existían buenos exponentes de la técnica o de la rudeza tales como "Perro Aguayo", "Tinieblas", "Blackman", "Lobo Rubio", "Mocho Cota" y muchos más. Cabe hacer mensión que en esta década llegaron a México luchadores japoneses, quienes influenciaron con su estilo y acrobacias a muchos de los luchadores mexicanos. Es en esta época que hacen su aparición "Kung-Fu", "Cato Kung-Lee" y "Blackman", quienes incorporaron a su estilo luchístico las artes marciales japonesas y chinas, logrando más espectacularidad en sus lances, corriendo sobre las cuerdas o saltando con más espectacularidad desde los postes del pancrasio.
Las promotoras comenzaron a buscar la manera de realizar cambios para atraer más fanáticos. Para fines de los 80's muchas promotoras habían cerrado y sus luchadores se retiraron por falta de trabajo. Para atraer más público a los eventos, a principios de la década de 1990 se optó por llevar espectáculos de luz y sonido, además de lindas edecanes quienes se convirtieron en el gancho visual al presentarse con ropas diminutas y haciendo juego con la vestimenta del luchador que acompañan. Es en estos años que hacen su arribo al pancrasio luchadores influenciados por aquellos de los 80's en su espectacularidad y lances, como "Octagón", "Máscara Sagrada", "Cibernético" y muchos más. También empiezan a realizarse más combates femeninos y de "miniestrellas". Algunos luchadores llevan a sus mascotas con ellos, como "Tinieblas" que se hacía acompañar por "Alushe".
No sé muy bien por qué, pero el éxito de este objeto, entre el público masculino, está garantizado. ¿Demasiado Pressing Catch, Comics y Superhéroes en nuestra infancia?
Para el frikie: Si tu chico vive en un mundo irreal, no para de contar batallitas y no controla sus fantasías, aquí tienes su regalo perfecto.
Puedo asegurarles que de todos los regalos que he hecho últimamente, con los que más he triunfado, han sido las máscaras de lucha libre mexicana que he regalado.
Copias de Originales: Estas mascaras están diseñadas con material de excelente calidad, el acabado es fino y similar a una máscara original. Son réplicas perfectas de las máscaras de los luchadores mexicanos confeccionadas por empresa tradicional en licra o tela y en los mejores colores originales, desde los clásicos como: El Santo, Mil Máscaras, El Rayo de Jalisco, Huracán Ramírez o Blue Demon hasta las más actuales como Rey Misterio, Dr. Wagner, Místico, Dos Caras y de estética cibernética.
También puedes llamar al 663418018 ó al 627307881 y pregunta por ellas.
[1] De los orígenes del televisor en México datan las primeras transmisiones nocturnas de esta práctica del ring. También el cine sirvió de medio a la Lucha. Las películas de El Santo y de Blue Demon forman parte de la memoria colectiva mexicana.